Hace ya casi tres años desde mi último post en este blog. En él recordaba las 250 entradas publicadas desde 2010 y resumía lo más…
Categoría: Informática
Este post pretende aclarar algunas cuestiones sobre algo que muchos curiosos de la tecnología se habrán planteado en alguna ocasión: ¿dónde están las cosas en Internet?
Nos sirve como ejemplo el acceso un día cualquiera a alguna red social como Facebook o Twitter, páginas web en las que publicamos «nuestro día a día» en forma de texto, enlaces, fotografías o vídeos. ¿Qué sucede desde que escribimos la dirección de Internet en el navegador hasta que vemos nuestro perfil en dicha red social? Sabemos que las páginas con información sobre nuestros contactos están en Internet, pero… ¿dónde exactamente? En algún lugar del mundo, pero si están en otro continente… ¿cómo accedemos a esas webs desde nuestro país?
Cuando pensamos en fronteras entre países, es lógico pensar en largas líneas imaginarias que separan los territorios. Seguramente nos vienen a la cabeza lugares conocidos o próximos a nuestro país y que tienen una extensión considerable. Y por tanto, también sus fronteras también se extienden a lo largo de cientos de kilómetros. Sin embargo no siempre es así. Una infinidad de acontecimientos y otros muchos caprichos políticos han dejado, en momentos distintos de la historia universal, una variedad de curiosidades en nuestras fronteras.
Propongo varios recursos relacionados con los mapas y las fronteras: algunas curiosidades históricas, un time-lapse con los últimos 5000 años de límites entre países, una mapa con las fronteras marítimas y una «juego» matemático con regiones y colores.
Dedicaré próximos artículos a publicar una serie de consejos sobre seguridad en claves. Mi intención era resumirlos todos en un solo post, pero el texto completo queda demasiado extenso. Mejor por «fascículos», y aquí viene el primero de ellos. ¿Cómo definir una clave fuerte?
Los tamaños de memoria de almacenamiento han evolucionado exponencialmente en todo este tiempo. Hemos pasado de las tarjetas perforadas de unos pocos bytes en los años 50, al almacenamiento ilimitado en la nube que ofrece Internet en la actualidad.
Para exponer el proceso de «empaquetado» de archivos, he creado este pequeño esquema que puede ser también un buen punto de partida para explicar en clase la compresión de archivos, utilizada más bien para reunir los datos en un sólo objeto, que para comprimir y reducir el tamaño del archivo. El espacio ya no es problema.
La infografía es un recurso gráfico que se ha popularizado en los últimos años. O eso parece. No es un concepto nuevo, pero es cierto que se está utilizando cada vez más con carácter didáctico, no solo en publicaciones especializadas y otras conocidas revistas sobre divulgación, sino también en las primeras etapas educativas, para enseñar y para aprender. Los libros de texto han incorporado desde siempre este tipo de recurso, pero quizá sea la facilidad para publicar y difundir ahora contenidos en Internet y la diversidad de herramientas para crear infografías — programas y aplicaciones online —, lo que ha disparado el interés por representar todo tipo de información de un modo mucho más atractivo e inmediato. «Una imagen vale más que mil palabras», se suele decir.
Empieza la clase de matemáticas. Me dispongo a proyectar algunos ejercicios de ecuaciones de primer grado con fracciones. Estamos terminando el tema y estos últimos días los dedicamos a repasar la unidad con ejercicios para el próximo examen. Tengo un libro en frente con nuevos ejercicios que plantear. Pero antes hay que copiarlos: ¿pizarra de tiza o proyector…?
Si escribir las fórmulas con un editor de ecuaciones es ya de por sí una gran idea, cuando descubrimos que Wolfram|Alpha «entiende» la sintaxis básica de las expresiones matemáticas de LibreOffice/OpenOffice Math, trabajar en «modo digital» con este tipo de recursos resulta entonces realmente productivo
La expresión gráfica en 2D y 3D es un contenido que aparece en los temarios de diferentes materias en la ESO y Bachillerato. En las asignaturas de educación plástica y visual o dibujo técnico interesa aprender a elaborar proyectos de diseño «a mano», utilizando el material tradicional como lápiz, compás, escuadra y cartabón, entre otros. Sin embargo, en el ámbito de la tecnología y la informática conviene introducir también herramientas de diseño asistido por computador, conocidas como CAD (Computer-Aided Design).
Si lo que queremos es introducir los conceptos de escala, proyección, perspectiva y además adquirir el vocabulario básico sobre materiales, hay soluciones software muy simples.